El apio es una hortaliza crujiente que contiene agua, fibra y algunos minerales. Puede consumirse en ensaladas, sopas, guisos o bebidas. En los últimos años, el jugo de apio se ha popularizado como una preparación para “limpiar” los riñones, el hígado y los pulmones. Sin embargo, no existen pruebas de que un jugo pueda limpiar estos órganos de manera especial.
El hígado y los riñones cumplen funciones naturales de procesamiento y eliminación de desechos. Los pulmones también cuentan con mecanismos propios para mantener su funcionamiento. Para protegerlos, es más importante evitar el tabaco, mantener una alimentación equilibrada, beber suficiente agua y consultar ante síntomas respiratorios o urinarios.
Ingredientes:
- Dos o tres tallos de apio fresco.
- Una manzana verde, opcionalmente.
- Media taza de agua potable.
- Unas gotas de limón, si deseas.

Preparación:
Lava cuidadosamente el apio y la manzana. Retira las partes dañadas y corta los ingredientes en trozos pequeños. Colócalos en la licuadora junto con el agua y procesa hasta obtener una mezcla líquida. Puedes colarla, aunque conservar la pulpa permite aprovechar más fibra.
Modo de uso:
Toma una porción pequeña como parte del desayuno o la merienda. No es necesario consumirlo en ayunas ni beber grandes cantidades. También puedes incluir el apio en ensaladas, sopas y comidas, que es una forma sencilla de aprovecharlo dentro de una dieta variada.
Precauciones:
El apio puede causar alergias en algunas personas. También contiene vitamina K, por lo que quienes utilizan medicamentos anticoagulantes deben consultar con su médico antes de aumentar considerablemente su consumo.
Las personas con enfermedad renal, presión arterial baja o dietas especiales deben pedir orientación profesional. Los jugos concentrados pueden aportar bastante potasio y no siempre son adecuados para quienes tienen restricciones alimentarias.
Si aparecen hinchazón, dificultad para respirar, dolor abdominal, cambios importantes en la orina o dolor intenso en la espalda, busca atención médica. El jugo de apio puede ser una bebida nutritiva, pero no sustituye el diagnóstico ni el tratamiento de problemas del hígado, los riñones o los pulmones.