Cómo preparar un jugo nutritivo y aprovechar mejor sus ingredientes

Los jugos naturales pueden ser una forma agradable de incluir frutas y verduras en la alimentación. Aportan agua, sabor y algunos nutrientes, aunque no deben reemplazar siempre a las frutas enteras. Cuando se licúan o exprimen ciertos alimentos, parte de la fibra puede reducirse, especialmente si la bebida se cuela.

Para aprovechar mejor sus propiedades, es preferible utilizar ingredientes frescos, lavar las frutas y verduras correctamente y evitar añadir grandes cantidades de azúcar. También conviene variar los ingredientes para obtener diferentes vitaminas y minerales a lo largo de la semana.

Ingredientes:

Mira Esto:
  • Una manzana lavada y cortada.
  • Una zanahoria mediana.
  • Medio pepino.
  • El jugo de media naranja.
  • Una taza de agua potable.
  • Unas gotas de limón, opcionalmente.
  • Preparación:

Lava bien todos los ingredientes bajo agua corriente. Retira las semillas y las partes dañadas. Si la fruta tiene una cáscara comestible y está bien lavada, puedes conservarla. Coloca la manzana, la zanahoria, el pepino, el jugo de naranja y el agua en la licuadora. Procesa hasta obtener una bebida uniforme. Si deseas conservar más fibra, no la cueles.

Modo de uso:

Toma el jugo recién preparado junto con una comida o como parte de una merienda. Una porción moderada es suficiente. No es necesario beber varios vasos al día ni utilizarlo como sustituto de todas las comidas. Las frutas y verduras enteras siguen siendo importantes porque obligan a masticar y suelen producir mayor sensación de saciedad.

Precauciones:

Las personas con diabetes deben considerar la cantidad total de azúcar natural presente en la bebida y consultar con un profesional si tienen dudas. Si se utilizan frutas muy maduras o se añade azúcar, el contenido calórico puede aumentar.

Lava los ingredientes para reducir la presencia de suciedad y microorganismos. No conserves el jugo durante muchos días. Si necesitas guardarlo, colócalo en un recipiente limpio y refrigerado, preferiblemente por un período corto.

Este jugo puede formar parte de una dieta variada, pero no “limpia” la sangre ni cura enfermedades. Una alimentación saludable también requiere proteínas, grasas saludables, legumbres, cereales integrales y suficiente agua.