Los higos y las ciruelas son dos frutas muy conocidas por su sabor y su aporte de fibra.
Pueden consumirse frescas o secas y resultan especialmente versátiles para desayunos, meriendas y postres.
En internet también aparecen recetas que aseguran que combinar ambas frutas “limpia el hígado” y “protege la vejiga”.
Aunque pueden formar parte de una alimentación beneficiosa para la salud general, el organismo no necesita una bebida especial para “lavar” el hígado.
Veamos qué aportan realmente.
¿Qué contienen los higos?
Los higos frescos contienen agua, carbohidratos, fibra, diferentes minerales y compuestos vegetales.
Cuando se secan, gran parte del agua desaparece.
Por esa razón, los higos secos concentran tanto nutrientes como azúcares y calorías en una cantidad más pequeña de alimento.
¿Qué aportan las ciruelas?
Las ciruelas frescas también contienen agua, fibra y diversos micronutrientes.
Su versión seca es conocida como ciruela pasa.
Las ciruelas pasas se han utilizado tradicionalmente para ayudar al tránsito intestinal.
Ciruelas pasas y digestión
Una de sus características es la combinación de fibra y sorbitol.
El sorbitol es un tipo de azúcar alcohol presente naturalmente en algunas frutas.
En determinadas personas puede favorecer el movimiento intestinal.
Sin embargo, cantidades excesivas pueden provocar:
- Gases.
- Hinchazón.
- Cólicos.
- Diarrea.
Por eso conviene comenzar con porciones moderadas.
Higos y fibra
Los higos también pueden contribuir al consumo diario de fibra.
La fibra dietética desempeña diferentes funciones y es especialmente importante para el sistema digestivo.
Pero incrementar la cantidad de fibra muy rápidamente puede ocasionar gases o molestias.
Lo mejor suele ser hacerlo progresivamente.
¿Estas frutas “limpian” el hígado?
No existe una necesidad normal de limpiar el hígado utilizando frutas, tés o jugos especiales.
El hígado es precisamente uno de los órganos encargados de procesar numerosas sustancias que circulan por el organismo.
Los hábitos que realmente importan para su salud incluyen:
- Evitar el consumo excesivo de alcohol.
- Mantener una dieta equilibrada.
- Mantener un peso saludable cuando corresponde.
- Realizar actividad física.
- Evitar automedicarse.
- Controlar condiciones como diabetes y colesterol según indicación médica.
¿Protegen la vejiga?
Las frutas pueden formar parte de una alimentación saludable, pero higos y ciruelas no son tratamientos para infecciones urinarias, cálculos o enfermedades de la vejiga.
Una infección urinaria puede necesitar evaluación y tratamiento.
Señales relacionadas con las vías urinarias
Consulta si presentas:
- Ardor intenso al orinar.
- Sangre en la orina.
- Fiebre.
- Dolor en la espalda o costado.
- Necesidad urgente y constante de orinar.
- Dolor pélvico importante.
No conviene intentar resolver estos síntomas únicamente con remedios naturales.
Receta 1: yogur con higos y ciruelas
Ingredientes:
- 1 taza de yogur natural.
- 1 higo fresco o una pequeña porción de higo seco.
- 2 ciruelas pasas.
- Avena.
- Canela.
Pica las frutas y mézclalas con el yogur.
Añade avena y una pizca de canela.
Receta 2: avena nocturna
Combina en un recipiente:
- Avena.
- Leche o bebida vegetal.
- Yogur.
- 1 ciruela pasa picada.
- 1 pequeño higo picado.
Déjala refrigerada durante la noche.
Las frutas aportarán dulzor natural.
Receta 3: compota sin exceso de azúcar
Coloca ciruelas en una olla pequeña con agua y canela.
Cocina lentamente hasta que estén blandas.
Puedes añadir pequeños trozos de higo.
No es necesario utilizar grandes cantidades de azúcar.
¿Es mejor la fruta o el jugo?
Cuando sea posible, comer la fruta entera tiene una ventaja importante: conserva mejor la fibra.
En un jugo filtrado gran parte de esta puede perderse.
Además, beber frutas suele permitir consumir una cantidad mayor en poco tiempo.
Higos y ciruelas secas: atención con la cantidad
Las frutas secas son nutritivas, pero concentran mucha energía en poco volumen.
Una pequeña porción puede ser suficiente.
Las personas que controlan sus carbohidratos deberían considerar este aspecto.
Agua y tránsito intestinal
Si aumentas el consumo de fibra, también debes prestar atención a la hidratación.
El agua participa en el funcionamiento normal del sistema digestivo.
Actividad física y una rutina regular también pueden ayudar.
Dos frutas que no necesitan promesas milagrosas
Los higos y las ciruelas tienen suficientes cualidades nutricionales como para no necesitar ser promocionados como una “limpieza del hígado”.
Aportan fibra, sabor y variedad.
Consumirlos en cantidades apropiadas puede formar parte de una buena alimentación, mientras que los problemas reales del hígado, la vejiga o el aparato digestivo requieren una evaluación específica.