El jengibre es una raíz aromática utilizada desde hace siglos en la cocina de diferentes regiones del mundo.
Puede encontrarse fresco, seco, pulverizado, en infusiones o incorporado a numerosos alimentos.
Su sabor picante y su intenso aroma han contribuido a convertirlo en uno de los ingredientes naturales más populares.
También se le atribuyen tantos beneficios que en ocasiones se presenta como si pudiera resolver prácticamente cualquier problema de salud.
Aunque el jengibre sí ha sido objeto de numerosos estudios, conviene diferenciar sus posibles aplicaciones de las promesas exageradas.
¿Qué contiene el jengibre?
Entre sus componentes se encuentran sustancias conocidas como gingeroles y shogaoles.
Estas moléculas son responsables de parte de su sabor y han despertado interés científico por diferentes actividades biológicas.
Sin embargo, las concentraciones utilizadas en estudios pueden ser diferentes a las obtenidas simplemente preparando una taza de té.
1. Jengibre y náuseas
Uno de sus usos más estudiados está relacionado con ciertos tipos de náuseas.
Existe investigación especialmente sobre las náuseas durante el embarazo.
Aun así, una mujer embarazada debería consultar antes de consumir suplementos concentrados de jengibre.
2. Una especia con compuestos antioxidantes
Las plantas contienen numerosas sustancias que participan en su protección natural.
El jengibre aporta diferentes compuestos vegetales con actividad antioxidante estudiada.
Esto no significa que beberlo “elimine todas las toxinas” del organismo.
El hígado y los riñones ya realizan funciones esenciales de procesamiento y eliminación.
3. Puede aportar mucho sabor
Una de sus mayores ventajas es culinaria.
Un pequeño trozo permite dar intensidad a:
- Sopas.
- Arroz.
- Verduras.
- Pollo.
- Pescado.
- Batidos.
- Infusiones.
Utilizar especias puede hacer que una alimentación saludable resulte más agradable.
4. ¿Puede ayudar con molestias articulares?
El jengibre ha sido investigado en relación con procesos inflamatorios y diferentes tipos de dolor.
Sin embargo, los resultados no justifican afirmar que “cura la artritis”.
Las enfermedades articulares pueden necesitar ejercicio terapéutico, medicamentos, fisioterapia u otras intervenciones.
5. ¿Controla el azúcar en sangre?
También existen estudios sobre jengibre y variables metabólicas.
Pero una persona con diabetes no debería sustituir medicamentos o recomendaciones nutricionales por una infusión.
Además, los suplementos podrían interactuar con tratamientos.
¿Cómo preparar té de jengibre?
Necesitas:
- 1 taza de agua.
- Una rodaja pequeña de jengibre fresco.
- Limón opcional.
- Una pequeña cantidad de miel opcional.
Calienta el agua.
Añade la rodaja de jengibre y deja reposar entre 5 y 10 minutos.
Cuela y añade limón si deseas.
No es necesario utilizar grandes cantidades.
Agua de jengibre y limón
También puedes preparar una versión fría.
Después de hacer la infusión, déjala enfriar y colócala en el refrigerador.
Añade unas gotas de limón justo antes de consumirla.
No necesitas endulzarla si prefieres una bebida sin azúcar añadido.
Cómo utilizarlo al cocinar
Ralla una cantidad pequeña sobre verduras salteadas.
También puede combinarse con ajo, limón y aceite de oliva para marinar carnes o pescados.
Otra posibilidad consiste en añadir una pequeña cantidad a sopas.
¿Un jengibre entero cada día?
No es necesario consumir una raíz completa diariamente.
La idea de “un jengibre al día” suele funcionar más como frase llamativa que como recomendación nutricional exacta.
Pequeñas cantidades culinarias pueden ser suficientes.
Posibles efectos secundarios
En algunas personas puede provocar:
- Ardor de estómago.
- Acidez.
- Molestias abdominales.
- Irritación de boca.
- Diarrea.
Los efectos pueden ser más frecuentes al utilizar cantidades elevadas.
Jengibre y medicamentos
Las personas que utilizan anticoagulantes, medicamentos para controlar la glucosa u otros tratamientos deberían consultar antes de consumir suplementos o cantidades concentradas regularmente.
Utilizar jengibre como especia culinaria no es exactamente lo mismo que consumir extractos.
¿Hay que tomarlo en ayunas?
No existe una obligación de consumir jengibre con el estómago vacío.
Si una infusión en ayunas provoca acidez o malestar, puede consumirse junto con alimentos o en otro momento.
Una especia interesante, no una cura universal
El jengibre merece su popularidad por su versatilidad, sabor y la investigación existente sobre algunos de sus componentes.
Pero ninguna raíz puede reemplazar por sí sola una alimentación equilibrada, ejercicio, medicamentos necesarios o atención médica.
Incorporarlo regularmente en pequeñas cantidades puede ser una forma agradable de variar la dieta sin convertirlo en un remedio milagroso.
ARTÍCULO 8 — Higos y ciruelas: beneficios nutricionales, digestión y cómo incluirlos en tu alimentación
Los higos y las ciruelas son dos frutas muy conocidas por su sabor y su aporte de fibra.
Pueden consumirse frescas o secas y resultan especialmente versátiles para desayunos, meriendas y postres.
En internet también aparecen recetas que aseguran que combinar ambas frutas “limpia el hígado” y “protege la vejiga”.
Aunque pueden formar parte de una alimentación beneficiosa para la salud general, el organismo no necesita una bebida especial para “lavar” el hígado.
Veamos qué aportan realmente.
¿Qué contienen los higos?
Los higos frescos contienen agua, carbohidratos, fibra, diferentes minerales y compuestos vegetales.
Cuando se secan, gran parte del agua desaparece.
Por esa razón, los higos secos concentran tanto nutrientes como azúcares y calorías en una cantidad más pequeña de alimento.
¿Qué aportan las ciruelas?
Las ciruelas frescas también contienen agua, fibra y diversos micronutrientes.
Su versión seca es conocida como ciruela pasa.
Las ciruelas pasas se han utilizado tradicionalmente para ayudar al tránsito intestinal.
Ciruelas pasas y digestión
Una de sus características es la combinación de fibra y sorbitol.
El sorbitol es un tipo de azúcar alcohol presente naturalmente en algunas frutas.
En determinadas personas puede favorecer el movimiento intestinal.
Sin embargo, cantidades excesivas pueden provocar:
- Gases.
- Hinchazón.
- Cólicos.
- Diarrea.
Por eso conviene comenzar con porciones moderadas.
Higos y fibra
Los higos también pueden contribuir al consumo diario de fibra.
La fibra dietética desempeña diferentes funciones y es especialmente importante para el sistema digestivo.
Pero incrementar la cantidad de fibra muy rápidamente puede ocasionar gases o molestias.
Lo mejor suele ser hacerlo progresivamente.
¿Estas frutas “limpian” el hígado?
No existe una necesidad normal de limpiar el hígado utilizando frutas, tés o jugos especiales.
El hígado es precisamente uno de los órganos encargados de procesar numerosas sustancias que circulan por el organismo.
Los hábitos que realmente importan para su salud incluyen:
- Evitar el consumo excesivo de alcohol.
- Mantener una dieta equilibrada.
- Mantener un peso saludable cuando corresponde.
- Realizar actividad física.
- Evitar automedicarse.
- Controlar condiciones como diabetes y colesterol según indicación médica.
¿Protegen la vejiga?
Las frutas pueden formar parte de una alimentación saludable, pero higos y ciruelas no son tratamientos para infecciones urinarias, cálculos o enfermedades de la vejiga.
Una infección urinaria puede necesitar evaluación y tratamiento.
Señales relacionadas con las vías urinarias
Consulta si presentas:
- Ardor intenso al orinar.
- Sangre en la orina.
- Fiebre.
- Dolor en la espalda o costado.
- Necesidad urgente y constante de orinar.
- Dolor pélvico importante.
No conviene intentar resolver estos síntomas únicamente con remedios naturales.
Receta 1: yogur con higos y ciruelas
Ingredientes:
- 1 taza de yogur natural.
- 1 higo fresco o una pequeña porción de higo seco.
- 2 ciruelas pasas.
- Avena.
- Canela.
Pica las frutas y mézclalas con el yogur.
Añade avena y una pizca de canela.
Receta 2: avena nocturna
Combina en un recipiente:
- Avena.
- Leche o bebida vegetal.
- Yogur.
- 1 ciruela pasa picada.
- 1 pequeño higo picado.
Déjala refrigerada durante la noche.
Las frutas aportarán dulzor natural.
Receta 3: compota sin exceso de azúcar
Coloca ciruelas en una olla pequeña con agua y canela.
Cocina lentamente hasta que estén blandas.
Puedes añadir pequeños trozos de higo.
No es necesario utilizar grandes cantidades de azúcar.
¿Es mejor la fruta o el jugo?
Cuando sea posible, comer la fruta entera tiene una ventaja importante: conserva mejor la fibra.
En un jugo filtrado gran parte de esta puede perderse.
Además, beber frutas suele permitir consumir una cantidad mayor en poco tiempo.
Higos y ciruelas secas: atención con la cantidad
Las frutas secas son nutritivas, pero concentran mucha energía en poco volumen.
Una pequeña porción puede ser suficiente.
Las personas que controlan sus carbohidratos deberían considerar este aspecto.
Agua y tránsito intestinal
Si aumentas el consumo de fibra, también debes prestar atención a la hidratación.
El agua participa en el funcionamiento normal del sistema digestivo.
Actividad física y una rutina regular también pueden ayudar.
Dos frutas que no necesitan promesas milagrosas
Los higos y las ciruelas tienen suficientes cualidades nutricionales como para no necesitar ser promocionados como una “limpieza del hígado”.
Aportan fibra, sabor y variedad.
Consumirlos en cantidades apropiadas puede formar parte de una buena alimentación, mientras que los problemas reales del hígado, la vejiga o el aparato digestivo requieren una evaluación específica.