Canela: propiedades, usos, recetas y precauciones que conviene conocer

La canela es una de las especias más conocidas del mundo.

Su aroma cálido permite utilizarla en postres, avena, frutas, café, infusiones y también en algunas preparaciones saladas.

Además de su valor culinario, contiene diferentes compuestos vegetales que han generado interés científico.

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Pero la popularidad de la canela también ha producido numerosas afirmaciones exageradas.

Se dice que quema grasa, elimina infecciones, regula el ciclo menstrual, baja la presión arterial y controla la diabetes.

La realidad es bastante más matizada.

¿De dónde proviene?

La canela se obtiene de la corteza de árboles del género Cinnamomum.

Existen diferentes variedades.

Entre las más conocidas se encuentran la canela de Ceilán y la cassia.

Su composición puede variar dependiendo de la especie.

Contiene compuestos aromáticos

Uno de los componentes responsables de su aroma característico es el cinamaldehído.

La canela también contiene diferentes sustancias vegetales estudiadas por su actividad antioxidante.

Esto resulta interesante desde el punto de vista nutricional, pero un antioxidante no transforma una especia en medicamento.

Canela y glucosa

Se han realizado estudios sobre canela y diferentes parámetros relacionados con glucosa.

Los resultados no justifican utilizarla como sustituto del tratamiento de la diabetes.

Una persona con glucosa elevada debe seguir las recomendaciones de su profesional sanitario y nunca abandonar medicamentos para experimentar con remedios caseros.

¿Sirve para adelgazar?

Añadir canela a una bebida no provoca una pérdida importante de grasa corporal.

La pérdida de peso depende principalmente del balance energético mantenido en el tiempo y de numerosos factores individuales.

Una ventaja práctica es que la canela aporta mucho sabor sin necesitar azúcar.

Por ejemplo, puede añadir sabor a avena o yogur natural.

¿Cura infecciones?

Aunque ciertos componentes han mostrado actividad antimicrobiana en estudios de laboratorio, esto no significa que beber té de canela cure infecciones urinarias, respiratorias o por hongos.

Las concentraciones obtenidas en una taza son diferentes a las utilizadas en muchos experimentos.

Una infección puede requerir tratamiento específico.

Infusión sencilla de canela

Necesitas:

  • 1 taza de agua.
  • Una pequeña rama de canela.
  • Limón opcional.

Calienta el agua junto con la canela durante unos minutos.

Retira del fuego y deja reposar.

Cuela antes de servir.

Canela con avena

Otra manera sencilla de incorporarla es añadir una pequeña cantidad a:

  • Avena.
  • Yogur.
  • Manzana.
  • Plátano.
  • Batidos.

Esto permite disfrutar su aroma sin preparar remedios concentrados.

Manzana con canela

Corta una manzana en trozos.

Añade una pequeña cantidad de canela y cocínala durante unos minutos hasta que esté ligeramente suave.

Puede convertirse en un postre sencillo sin necesidad de añadir mucho azúcar.

¿Más canela significa más beneficios?

No.

Las especias pueden contener componentes que, en cantidades elevadas, no resultan convenientes.

La canela cassia, por ejemplo, puede aportar más cumarina que otras variedades.

El consumo excesivo y prolongado de cumarina puede ser problemático para algunas personas.

Por eso no conviene convertir grandes cucharadas de canela en un suplemento diario improvisado.

Embarazo y medicamentos

Las cantidades culinarias no son equivalentes a preparados concentrados.

Si estás embarazada, tienes enfermedad hepática o utilizas medicamentos regularmente, consulta antes de tomar grandes dosis o suplementos de canela.

Canela y presión arterial

Aunque existen estudios relacionados con factores cardiovasculares, una infusión no debe utilizarse para sustituir medicamentos antihipertensivos.

La presión arterial elevada con frecuencia no produce síntomas y necesita seguimiento apropiado.

Una especia excelente para la cocina

La canela posee aroma, sabor y compuestos vegetales interesantes.

Puede formar parte perfectamente de una alimentación saludable.

Su verdadero valor no necesita acompañarse de promesas como “cura la diabetes” o “derrite la grasa”.

Utilizada con moderación, puede transformar alimentos sencillos y permitir disfrutar sabores dulces sin depender tanto del azúcar añadido.