Las moras son pequeñas frutas de color oscuro cuyo sabor combina notas dulces y ligeramente ácidas.
Pueden consumirse frescas o congeladas y funcionan muy bien en yogures, avena, ensaladas, batidos y postres.
En ocasiones se utilizan titulares que aseguran que estas frutas pueden “salvar tu vida”.
Aunque resultan nutritivas, ningún alimento por sí solo garantiza la prevención de una enfermedad ni determina cuánto tiempo vivirá una persona.
Su verdadero atractivo está en su perfil nutricional.
¿Qué aportan?
Las moras contienen:
- Fibra.
- Vitamina C.
- Manganeso.
- Agua.
- Diferentes polifenoles.
Entre estos últimos destacan las antocianinas, pigmentos que contribuyen a su color oscuro.
Antocianinas y antioxidantes
Los antioxidantes son sustancias que participan en diferentes procesos relacionados con el estrés oxidativo.
Consumir frutas y verduras variadas aporta numerosos compuestos vegetales.
No existe necesidad de buscar una sola fruta como la fuente definitiva de antioxidantes.
Moras y fibra
Una característica especialmente útil es su contenido de fibra.
La fibra contribuye a:
- El funcionamiento intestinal normal.
- Mayor saciedad.
- Una alimentación favorable para la salud cardiovascular y metabólica.
Debe acompañarse de suficiente hidratación.
¿Fortalecen las defensas?
La vitamina C participa en el funcionamiento normal del sistema inmunitario.
Eso no significa que comer una taza de moras vuelva a una persona inmune a resfriados o infecciones.
El sistema inmunitario depende de numerosos nutrientes, descanso, salud general y otros factores.
¿Ayudan a controlar el peso?
Las frutas enteras pueden ser útiles dentro de una alimentación para control de peso porque aportan agua y fibra.
Pero ninguna fruta produce pérdida de grasa por sí sola.
La cantidad total de energía consumida y los hábitos mantenidos en el tiempo tienen mayor importancia.
Receta 1: yogur con moras
Combina:
- Yogur natural.
- Moras frescas.
- Avena.
- Una pequeña cantidad de nueces.
Es una opción sencilla para desayuno o merienda.
Receta 2: avena con moras
Cocina avena y añade las moras al final.
Puedes incorporar canela para dar más sabor sin utilizar demasiado azúcar.
Receta 3: batido
Licua:
- Moras.
- Medio plátano.
- Leche o bebida vegetal.
- Avena.
- Hielo.
Siempre que sea posible, evita colarlo para conservar la fibra.
Moras congeladas
La fruta congelada puede ser muy práctica.
Permite disponer de moras durante más tiempo y funciona especialmente bien en batidos y avena.
Revisa que el producto no tenga grandes cantidades de azúcar añadido.
¿Y las hojas de la planta?
Las hojas de determinadas especies se utilizan en algunas tradiciones como infusión.
Eso no significa que cualquier hoja recogida de un arbusto sea adecuada para preparar té.
La identificación correcta de una planta silvestre es importante.
Cuidado al recolectar frutas silvestres
No consumas frutas de una planta que no puedes identificar con seguridad.
También deben evitarse zonas posiblemente contaminadas por pesticidas, tráfico intenso u otras fuentes.
Lava correctamente la fruta antes de comerla.
¿Pueden prevenir enfermedades del cerebro?
Las dietas ricas en frutas y verduras se relacionan con un patrón alimentario saludable.
También se investigan los polifenoles y la salud cerebral.
Pero afirmar que las moras garantizan una mejor memoria o previenen enfermedades neurológicas sería ir demasiado lejos.
Una fruta pequeña con grandes posibilidades culinarias
Las moras no necesitan “salvar vidas” para merecer un espacio en la dieta.
Aportan fibra, vitamina C y una variedad de compuestos vegetales.
Alternarlas con fresas, arándanos, frambuesas, cítricos y otras frutas permite obtener una dieta más variada y agradable.
ARTÍCULO 8 — Magnesio y cloruro de magnesio: funciones, alimentos y precauciones con los suplementos
El magnesio es un mineral esencial que participa en numerosos procesos del organismo.
Interviene en funciones relacionadas con músculos, nervios, producción de energía y estructura ósea.
Por esa razón, los suplementos de magnesio se han vuelto muy populares.
Una de las presentaciones disponibles es el cloruro de magnesio.
En internet se promociona para dolores musculares, insomnio, ansiedad, depresión, huesos y articulaciones, pero es importante distinguir entre corregir una deficiencia de magnesio y utilizar grandes dosis esperando tratar múltiples enfermedades.
¿Para qué necesita magnesio el organismo?
El mineral participa en numerosas reacciones enzimáticas.
Entre sus funciones se encuentran:
- Funcionamiento muscular.
- Transmisión nerviosa.
- Producción de energía.
- Mantenimiento de huesos.
- Participación en el ritmo cardíaco normal.
Esto explica por qué una deficiencia importante puede causar problemas.
Fuentes alimentarias de magnesio
Antes de pensar en suplementos, conviene recordar que muchos alimentos contienen este mineral.
Entre ellos:
- Almendras.
- Semillas.
- Legumbres.
- Vegetales de hoja verde.
- Granos integrales.
- Algunos pescados.
- Cacao sin exceso de azúcar.
Una dieta variada puede proporcionar cantidades importantes.
¿Todo el mundo necesita suplementos?
No.
Una persona que obtiene suficiente magnesio de su alimentación y no presenta una deficiencia puede no obtener beneficios adicionales de consumir grandes dosis.
Los suplementos son especialmente útiles cuando existe una necesidad concreta.
¿Ayuda con los calambres?
Un calambre puede aparecer por múltiples razones, incluyendo fatiga muscular, ejercicio, determinados medicamentos y alteraciones de minerales.
No todos los calambres se deben a falta de magnesio.
Por ello, tomar suplementos indiscriminadamente puede no resolver el problema.
Magnesio y sueño
Existe interés científico en la relación entre magnesio y descanso, pero no debería presentarse el cloruro de magnesio como un somnífero garantizado.
El insomnio puede relacionarse con estrés, horarios, cafeína, enfermedades, medicamentos y trastornos específicos del sueño.
Ansiedad y depresión
Estas condiciones merecen especial cuidado.
Un suplemento no debería utilizarse para sustituir terapia, medicamentos prescritos o evaluación profesional.
Si una persona presenta síntomas persistentes de depresión o ansiedad, necesita una valoración adecuada.
No prepares dosis caseras universales
Una recomendación viral frecuente consiste en disolver cierta cantidad de cloruro de magnesio en un litro de agua y beber una dosis diariamente.
El problema es que las necesidades de magnesio no son iguales para todo el mundo y existen diferentes presentaciones y concentraciones.
Es preferible seguir la etiqueta de un suplemento correctamente formulado y la indicación de un profesional.
El exceso puede provocar diarrea
Los suplementos de magnesio pueden producir:
- Diarrea.
- Náuseas.
- Cólicos abdominales.
Las cantidades excesivas pueden resultar mucho más problemáticas.
Especial precaución en enfermedad renal
Los riñones participan en la eliminación del exceso de magnesio.
Cuando su funcionamiento está deteriorado, el mineral puede acumularse.
Las personas con enfermedad renal no deberían consumir suplementos de magnesio sin orientación profesional.
Interacciones con medicamentos
Los suplementos pueden interferir con la absorción o efecto de determinados medicamentos.
Por eso, quienes utilizan tratamientos de forma regular deberían comprobar si existe una interacción.
Más no significa mejor
Que el organismo necesite un mineral no significa que cantidades muy elevadas proporcionen más salud.
El objetivo nutricional consiste en obtener suficiente, no consumir la mayor dosis posible.
Un nutriente importante con un uso responsable
El magnesio es esencial y el cloruro de magnesio es una de las formas disponibles para aportarlo.
Lo que debe evitarse es convertirlo en una solución universal para dolor, insomnio, ansiedad o problemas de huesos.
Cuando existe una deficiencia o una indicación específica, los suplementos pueden tener un lugar. Cuando no la hay, una alimentación variada suele ser el punto de partida más razonable.