El agua de arroz se utiliza tradicionalmente en algunas rutinas de belleza, especialmente como enjuague para el cabello.
Puede contener pequeñas cantidades de almidón y otros componentes procedentes del grano.
Para el cabello
Una preparación fresca puede utilizarse como enjuague ocasional.
Si produce irritación o resequedad, debe suspenderse.

Para la piel
No existe evidencia de que el agua de arroz elimine arrugas o cure manchas.
Si decides utilizarla, evita aplicarla sobre piel lesionada y prepara cantidades pequeñas.
Higiene
Las preparaciones caseras con agua pueden contaminarse.
No conviene mantenerlas durante muchos días a temperatura ambiente.
¿Hay que fermentarla?
La fermentación doméstica añade complejidad microbiológica y no es necesaria para una rutina de cuidado personal.
Mejor protección antienvejecimiento
El protector solar y la hidratación adecuada tienen un papel mucho más claro que cualquier agua casera.
Conclusión
El agua de arroz puede utilizarse como tradición cosmética sencilla, pero no es un tratamiento médico ni un rejuvenecedor. La higiene y una buena conservación son fundamentales.